De nuevo los juzgados dan la razón a una familia afectada por haber contratado una hipoteca multidivisa en el año 2008. Los afectados, sin experiencia en el mercado financiero, decidieron contratar una hipoteca en yenes aconsejados por la entidad financiera, ya que según les dijeron, pagarían una cuota más baja debido a que dicho préstamo se referenciaba al Libor, en vez del Euribor, que estaba mucho más alto, y con tendencia creciente y que incluso podrían amortizar más rápidamente. Así mismo les explicaron que el yen japonés y el franco suizo, eran monedas refugio muy estables y de mínimo riesgo.

En septiembre de 2016, desde Derecho a Reclamar (iniciativa del bufete Nexum Legal) nuestro Director, el abogado Carlos Antón, interpuso demanda de nulidad de la opción multidivisa de dicho préstamo hipotecario, así como de cualquier otra cláusula que hiciese referencia a la multimoneda.

Por CAIXABANK, S.A. se contestó a la demanda negando con carácter previo los hechos alegados de contrario e invocando la caducidad de la acción de nulidad por error en el consentimiento y defecto en el modo de proponer la demanda.

El juzgado de 1ª Instancia Nº 4 de Valladolid en su sentencia dictada el 27 de febrero de 2017 estima que son diversos los incumplimientos por parte de la entidad financiera que hacen pensar que no se facilitó a los prestatarios toda la información necesaria para que conocieran las consecuencias inherentes al otorgamiento de la escritura, así como los riesgos financieros asumidos y el coste real de la operación

Da por probado que se ocultó información muy relevante relativa a dos extremos:

El primero, que con cada operación existiría un beneficio para el banco derivado de la diferencia entre el precio de compra de la divisa y el precio de venta a los demandantes

En segundo lugar, los demandantes asumían desde un primer momento unas comisiones por cambio de divisa cuyo importe no conocían, pues tampoco podían saber las veces que podían permutar la divisa, ni los costes por comisiones que cada uno de esos cambios implicaría.

A ello debe añadirse, dice la sentencia, que no consta documentalmente la plasmación por escrito de los distintos escenarios de evolución del tipo de interés y del cambio en la divisa a que podían llegar a enfrentarse, lo que supone también un déficit de información esencial para que los demandantes supieran cuáles eran los riesgos y costes asumidos de manera clara y evidente.

Por todo ello condena a la parte demandada a rehacer el cuadro de amortización desde la fecha de suscripción del préstamo deduciendo las cantidades abonadas por los demandantes por principal, intereses y comisiones relativas a la opción multidivisa, sobre la base de un contrato de préstamo hipotecario en euros