La cláusula suelo o suelo hipotecario, en relación con el préstamo hipotecario y la compra de vivienda mediante hipoteca a interés variable, es una cláusula contractual que establece un límite mínimo al interés a aplicar en la cuota aunque el tipo de interés baje. Dichas cláusulas fueron declaradas abusivas por el por el Tribunal Supremo y posteriormente el Tribunal de Justicia de la Unión Europea lo ha ratificado estimando además la retroactividad total de lso efectos de sus eliminación, por lo que los bancos deberán devolver los intereses satisfechos de manera excesiva por los clientes afectados desde que fue firmada la hipoteca.

Recientemente el Partido Popular, el PSOE y Ciudadanos han acordado un mecanismo de acuerdo entre entidades bancarias y particulares para la resolución de las cláusulas suelo a través del Real Decreto 1/2017 de 20 de enero. El borrador de dicho documento contenía un único punto que hacía mucho daño a los bancos: la obligación de ofrecer al cliente un cálculo del coste que le había supuesto la aplicación de la cláusula aunque la entidad se negase a devolvérselo (la norma no le obliga a ello). Esto suponía un arma magnífica para el consumidor en los tribunales, pero el Ejecutivo ha eliminado esta obligación, según confirman fuentes de Economía. La causa ha sido la presión del sector.

En su artículo 3 dice que «recibida la reclamación, la entidad de crédito deberá efectuar un cálculo de la cantidad a devolver y remitirle una comunicación al consumidor desglosando dicho cálculo, en ese desglose la entidad de crédito deberá incluir necesariamente las cantidades que correspondan en concepto de intereses En el caso en que la entidad considere que la devolución no es procedente, comunicará las razones en que se motiva su decisión, en cuyo caso se dará por concluido el procedimiento extrajudicial».

Entidad y cliente tienen un máximo de tres meses para llegar a un acuerdo, incluyendo un periodo de 15 días para que el cliente valore la oferta que le haga el banco.

La fórmula pactada prioriza que, en caso de un acuerdo de devolución de lo cobrado, se haga una devolución en efectivo pero se deja la puerta abierta a que las partes acuerden otra modalidad, como la rebaja de las cuotas pendientes.

El dinero que recuperen los afectados, por la vía extrajudicial o litigando, estará exento de tributar por IRPF. Sí deberán regularizar los gastos que se dedujeran en su día, pero no se les impondrá recargo alguno por hacerlo ahora.

Si el banco considera que el cliente no tiene derecho a devolución alguna, o si la que le ofrece no contenta al particular, este tendrá derecho a acudir a la vía judicial.

Si el juez impone una compensación superior a la ofrecida por el banco en la vía extrajudicial, podrá cargar a la entidad las costas del juicio, y viceversa si la compensación impuesta por el juez fuese inferior a la ofrecida por la entidad.

Desde derecho@reclamar te recomendamos que contactes con nosotros para que te acompañemos durante toda la negociación con la entidad bancaria y te podamos ayudar a recuperar todo tu dinero de manera extrajudicial o a través de los Tribunales